Recuerda tu identidad. Retén tu identidad. Recrea tu identidad.
Recuerda tu identidad contra todos los indicios que indiquen lo contrario.
Retén tu identidad ante todas las situaciones que tiendan a negarla.
Recrea tu identidad ante todas las invitaciones que te haga la vida a quedarte donde estás.
(extraído del libro Dios es Felicidad de Neal Donald Walsh)
