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Blog del eBook El Maestro de la Realidad

jueves, 7 de septiembre de 2017

ZONAS ERRÓNEAS (II): Amor propio, aprobación y pasado



El propio amor

La propia estima no puede ser verificada por los demás. Tú vales porque tú dices que es así. Si dependes de los demás para valorarte, esta valorización estará hecha por los demás.

En la sociedad esta bien visto tratar bien a los demás y amarlos, sin embargo se olvida de que para alcanzar la felicidad es fundamental quererse a sí mismo y valorarse.

Todo empieza amándose a sí mismo. De esa forma podrás amar a los demás y hacer cosas por ellas por el mero placer de ser generoso y sin esperar nada a cambio. ¿Has pensado en el valor que tendría dar algo desde una persona que no vale nada? ¿Cómo puedes dar amor si no vales nada? ¿Qué valor tendría tu amor?

Tú mismo elijes el valor que tienes y no tienes que preguntar o dar explicaciones a nadie. Tu propio valor es un hecho que no esta relacionado ni con tu comportamiento ni con tus sentimientos. Puedes escoger ser valioso para siempre; no importa que en un momento hayas hecho algo de lo que te sientas arrepentido.

No necesitas la aprobación de los demás

La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: “Lo que tú piensas de mi es más importante que la opinión que tengo de mi mismo.

Puede que desees la aprobación de los demás, ya que es natural sentirse feliz con el apoyo y aceptación de los demás. Pero necesitarla, es una de las zonas erróneas más negativas.

Es negativo necesitar la aprobación de una persona y aun más, necesitarla cada vez que quieres tomar una decisión, solucionar un problema o hacer cualquier cosa.

Deshazte de la necesidad de aprobación si quieres ser feliz y desarrollarte personalmente.


La ruptura con el pasado

Sólo los fantasmas se revuelcan en el pasado, explicándose a si mismos con descripciones basadas en sus vidas ya pasadas. Tú eres lo que eliges ser hoy en día, no lo que antes elegiste ser.

A menudo las personas se anclan en el pasado y se ponen etiquetas. Comentarios como los siguientes son frecuentes: “Así soy yo”, “Yo siempre he sido así”, “No puedo evitarlo” o “Es mi carácter”.

Autoetiquetarse o autodefinirse no es inadecuado en si, aunque puede serlo si se usa de forma perjudicial. Asimismo, es usual usar esas etiquetas como excusas para seguir igual y no esforzarse por cambiar. Si esas autoclasificaciones son negativas, estas perdiendo tu potencial de crecimiento.

Esas autoetiquetas provienen del pasado pero el pasado ya no existe, lo único que tenemos ahora es el presente. Cada vez que usas frases como “Yo soy así” estas dándote una justificación para no cambiar y mejorar o ser más feliz.

Cambia el “Yo soy” por “He escogido ser” para ser producto de tus elecciones.


Extraído del libro "Tus zonas erróneas" de W. Dyer


miércoles, 6 de septiembre de 2017

ZONAS ERRÓNEAS (I) Las emociones inútiles y la falsa seguridad




Las emociones inútiles: culpabilidad y preocupación

Si crees que sentirte mal o preocuparte lo suficiente cambiará un hecho pasado o futuro, quiere decir que resides en otro planeta con un diferente sistema de realidad.

Dos de las emociones más inútiles de toda la vida son la culpabilidad por lo hecho y la preocupación por lo que pasará. Con la culpabilidad desperdicias tus momentos presentes y con la preocupación te mantienes inmovilizado.

Puedes seguir lamentándote todos los días, sintiéndote culpable y aún así no solucionarás nada ni mejorarás tu forma de comportarte. Aunque te sientas culpable, no vas a cambiar nada. Lo que si lo hará es proponerse aprender de lo sucedido y cambiar.

Además, la preocupación sirve para evadirse de lo que realmente se necesita afrontar. Si te observas preocupándote, pregúntate: ¿De qué me estoy evadiendo al gastar este momento en preocupaciones? Tras ello, actúa sobre lo que estas evitando. Lo mejor para la preocupación es la acción.

Explorando lo desconocido

Sólo los inseguros ansían la seguridad.

Mientras seas un humano y vivas en este mundo, nunca podrás tener seguridad. Y si fuera así, sería muy muy aburrido. Lo seguro elimina la excitación y la emoción.

La seguridad que si es positiva para tu crecimiento personal es la seguridad interior de tener confianza en ti mismo.

La educación que recibimos en esta sociedad nos enseña desde niños que tenemos que andar con cuidado; se fomenta la precaución y no la curiosidad. “No vayas allí”, “No hables con desconocidos”, “No vayas solo a ningún lado” son frases frecuentes.

Se tiene la creencia de que lo desconocido es igual al peligro. Se piensa que lo que hay que hacer en la vida es ir a lo seguro e ir a donde va el resto de la gente. Solo los aventureros o “temerarios” se atreven a arriesgarse y explorar lo que no se conoce.

Si crees en ti, puedes explorar las zonas de la vida que no te ofrecen nada seguro y evitar seguir el camino que todos los demás caminan. Las personas que históricamente han destacado (Da vinci, Beethoven, van Gogh, Einstein o Neil Armstrong) no se caracterizan precisamente por haber seguido los pasos de los demás y no aventurarse a lo desconocido. De hecho, fueron los pioneros en adentrarse en nuevos y desconocidos territorios.

Abandona la creencia de que es mejor lo familiar que lo desconocido. Lo inseguro y desconocido puede provocarnos inseguridades pero son necesarias para cambiar, mejorar y vivir nuevas emociones.

Extraído de "Tus zonas erróneas" de W. Dyer

martes, 5 de septiembre de 2017

CRITERIOS PARA EVALUAR TUS DESEOS




Hoy vamos a hacer una lista de los verdaderos criterios con los que poner a prueba todas las cosas que crees desear. A menos que éstas satisfagan estos válidos requisitos, no vale la pena desearlas en absoluto, pues lo único que harían sería reemplazar, a aquello que es más valioso. Tú no puedes establecer las leyes que gobiernan el mecanismo de elección, ni tampoco puedes establecer las alternativas entre las que elegir. Pero sí puedes elegir; de hecho, tienes que hacerlo. Mas es aconsejable que aprendas cuáles son las leyes que pones en marcha cuando eliges y cuáles son las alternativas entre las que eliges.

Hemos subrayado ya que sólo hay dos alternativas entre las que elegir, aunque parezca haber muchas.
La gama ya ha sido establecida, y no es algo que podamos cambiar. No sería justo para contigo que el número de alternativas fuese ilimitado, y que tu decisión final se demorara hasta que las hubieses considerado a todas en el tiempo, en vez de llevarte directamente al punto donde sólo puede llevarse a cabo una elección.

Otra ley benévola, relacionada con esto, es que no hay transigencia posible con respecto a lo que tu elección te ha de brindar. Lo que elijas no puede aportarte solamente parte de sus resultados, pues en esto no hay términos medios. Cada elección que llevas a cabo o bien te aporta todo o bien no te aporta nada. Por lo tanto, si aprendes los criterios mediante los cuales puedes distinguir entre lo que es todo y lo que no es nada, elegirás la mejor alternativa.

En primer lugar, si eliges algo que no ha de durar para siempre, lo que estas eligiendo carece de valor. Un valor temporal no tiene valor alguno. El tiempo jamás puede anular ningún valor real. Lo que se marchita y perece jamás existió, y no tiene nada que ofrecerle al que lo elige. Éste se ha dejado engañar por algo que no es nada, pero que se ha manifestado en una forma que él cree que le gusta.

En segundo lugar, si eliges quitarle algo a alguien, te quedas sin nada: Esto se debe a que cuando le niegas a alguien su derecho a todo, te lo niegas a ti mismo. No reconocerás, por lo tanto, las cosas que realmente posees, y negarás que estén ahí. El que trata de apropiarse de algo se ha dejado engañar por la ilusión de que puede ganar mediante la pérdida de otro. Las pérdidas, sin embargo; sólo pueden ocasionar más pérdidas. aEso es todo.

El siguiente criterio que debe examinarse es aquel sobre el que se basan los demás. ¿Por qué razón tiene valor para ti lo que eliges?, ¿Qué es lo que hace que tu mente se sienta atraída por ello? ¿Qué propósito tiene? En esto es en lo que es más fácil caer en el engaño. Pues el ego no reconoce lo que quiere. Ni siguiera dice la verdad tal como la percibe, ya que necesita el halo del que se vale para proteger sus objetivos del deslustre y del enmohecimiento a fin de que tú puedas ver cuán "inocente" es él.
Mas su camuflaje no es más qué un fino velo, que sólo podría engañar a los que les place ser engañados.
Sus objetivos son obvios para todo aquel que se toma la molestia de examinarlos. En esto el engaño es doble, pues el que se ha dejado engañar no sólo no se dará cuenta de que simplemente no ha ganado nada, sino que además creerá haber apoyado las metas secretas del ego.

Sin embargo, a pesar de que trata de mantener dicho halo claramente dentro de su campo visual, no puede dejar de percibir el deslustre de sus bordes y el enmohecimiento de su médula. Sus inconsecuentes errores le parecen pecados porque ve el deslustre como si fuese el suyo propio, y el enmohecimiento como un signo de su profunda bajeza. Todo aquel que todavía desea conservar las metas del ego y protegerlas como si fueran las suyas propias, no comete errores de acuerdo con los dictados de su guía. Este guía le enseña que lo que es un error es creer que los pecados son tan sólo errores, pues, de ser así, ¿quién pagarla por sus pecados?

Y con esto llegamos al criterio de elección más difícil de creer porque, si bien es evidente, se halla oculto bajo muchas capas de oscuridad. Si sientes el más mínimo vestigio de culpabilidad con respecto a lo que has elegido, es que has permitido que los objetivos del ego nublen las verdaderas alternativas. Y de este modo, no te das cuenta de que sólo hay dos, y la alternativa que crees haber elegido parece temible y demasiado peligrosa para ser la nada que realmente es.

Todas las cosas o bien son valiosas o bien no tienen ningún valor; o bien son dignas de que se las procure o bien indignas de ello; son también completamente deseables o bien no merecen que se lleve a cabo el más mínimo esfuerzo por conseguirlas. Esto es lo que hace que elegir sea fácil. La complejidad no es sino una cortina de humo que oculta el simple hecho de que tomar decisiones no es algo difícil. ¿Qué ganas tú con aprender esto?. Ganas mucho más que simplemente poder tomar decisiones con facilidad y sin dolor.

UCDM

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