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Blog del eBook El Maestro de la Realidad

miércoles, 3 de enero de 2018

LA LEY DEL "DHARMA" O PROPÓSITO EN LA VIDA



Todo el mundo tiene un propósito en la vida... un don único o talento especial para ofrecer a los demás. Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la meta última de todas las metas.

Cuando trabajas, eres como una flauta a través de cuyo corazón el susurro de las horas se convierte en música... ¿Y qué es trabajar con amor? Es tejer una tela con hilos sacados de tu corazón, como si tu amado fuese a vestirse con esa tela...

- KHALIL GIBRAN, El profeta

La séptima ley espiritual del éxito es la ley del dharma. "Dharma" es un vocablo sánscrito que significa "propósito en la vida". Esta ley dice que nos hemos manifestado en forma física para cumplir un propósito. El campo de la potencialidad pura es la divinidad en su esencia, y la divinidad adopta la forma humana para cumplir un propósito.

De acuerdo con esta ley, cada uno de nosotros tiene un talento único y una manera única de expresarlo. Hay una cosa que cada individuo puede hacer mejor que cualquier otro en todo el mundo - y por cada talento único y por cada expresión única de dicho talento, también existen unas necesidades únicas. Cuando estas necesidades se unen con la expresión creativa de nuestro talento, se produce la chispa que crea la abundancia. El expresar nuestros talentos para satisfacer necesidades, crea riqueza y abundancia sin límites.

Si pudiéramos enseñarles a los niños desde el principio esta manera de pensar, veríamos el efecto que esto tendría en su vida. En realidad, yo lo hice con mis hijos. Les dije una y otra vez que había una razón para que ellos estuvieran aquí, y que ellos debían descubrir esa razón por sí mismos.

Eso fue algo que oyeron desde los cuatro años. También les enseñé a meditar cuando tenían aproximadamente esa edad, y les dije: "No quiero que se preocupen, nunca, por ganarse la vida.

Si cuando sean mayores no pueden ganarse la vida, yo les daré lo necesario, de manera que no se preocupen por eso. No quiero que se concentren en ser los mejores de la escuela, en obtener las mejores notas o en ir a la mejor universidad. En lo que realmente quiero que se concentren es en preguntarse a sí mismos cómo pueden servir a la humanidad y cuáles son sus talentos únicos.

Porque cada uno de ustedes tiene un talento único que nadie más tiene, y una manera especial de expresarlo, que tampoco tiene nadie más". Mis hijos acabaron estudiando en las mejores escuelas, obteniendo las mejores notas e incluso en la universidad son los únicos que son económicamente autosuficientes, porque ellos tienen su atención puesta en el propósito por el cual están aquí. Ésta, entonces, es la ley del dharma.

La ley del dharma tiene tres componentes. El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero yo, para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adoptado una forma física para manifestarse. No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias humanas ocasionales.

Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual. Esa es la primera forma de cumplir la ley del dharma. Debemos descubrir por nuestra cuenta que dentro de nosotros hay un dios en embrión que desea nacer para que podamos expresar nuestra divinidad.

El segundo componente de la ley del dharma es la expresión de nuestro talento único. La ley del dharma dice que todo ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otro ser sobre el planeta que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera. Eso quiere decir que hay una cosa que podemos hacer, y una manera de hacerlo, que es mejor que la de cualquier otra persona, en este planeta. Cuando estamos desarrollando esa actividad, perdemos la noción del tiempo. La expresión de ese talento único - o más de uno, en muchos casos - nos introduce en un estado de conciencia atemporal.

El tercer componente de la ley del dharma es el servicio a la humanidad - servir a los demás seres humanos y preguntarse: "¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ayudar a todas las personas con quienes tengo contacto?" Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente la ley del dharma. Y cuando unimos esto al conocimiento de nuestra propia espiritualidad, el campo de la potencialidad pura, es imposible que no tengamos acceso a la abundancia ilimitada, porque ésa es la verdadera manera de lograr la abundancia.

Y no se trata de una abundancia transitoria; ésta es permanente en virtud de nuestro talento único, de nuestra manera de expresarlo y de nuestro servicio y dedicación a los demás seres humanos, que descubrimos preguntando: "¿Cómo puedo ayudar?", en lugar de: "¿Qué gano yo con eso?"

La pregunta "¿Qué gano yo con eso?" es el diálogo interno del ego. La pregunta "¿Cómo puedo ayudar?" es el diálogo interno del espíritu. El espíritu es ese campo de la conciencia en donde experimentamos nuestra universalidad. Con sólo cambiar el diálogo interno y no preguntar "¿Qué gano yo con eso?" sino "¿Cómo puedo ayudar?", automáticamente vamos más allá del ego para entrar en el campo del espíritu. Y aunque la meditación es la manera más fácil de entrar en el campo del espíritu, el simple hecho de cambiar nuestro diálogo interno de esta manera también nos brinda acceso al espíritu, ese campo de la conciencia donde experimentamos nuestra universalidad.

Si deseamos utilizar al máximo la ley del dharma, es necesario que nos comprometamos a hacer varias cosas:

Primer compromiso: Por medio de la práctica espiritual buscaremos nuestro yo superior, el cual está más allá de nuestro ego.

Segundo compromiso: Descubriremos nuestros talentos únicos, y después de descubrirlos disfrutaremos de la vida, porque el proceso del gozo tiene lugar cuando entramos en la conciencia atemporal. En ese momento, estaremos en un estado de dicha absoluta.

Tercer compromiso: Nos preguntaremos cuál es la mejor manera en que podemos servir a la humanidad. Responderemos esa pregunta, y luego pondremos la respuesta en práctica.

Utilizaremos nuestros talentos únicos para atender a las necesidades de nuestros congéneres los seres humanos; combinaremos esas necesidades con nuestro deseo de ayudar y servir a los demás.

Extraído del libro Las Siete Leyes espirituales del éxito, de D. Chopra

martes, 2 de enero de 2018

EL ENOJO. Sembrar árboles venenosos



Enojado estaba con mi amigo,
a mi ira se lo dije y mi ira pereció.
Enojado estaba con mi enemigo,
esta vez no se lo dije y mi irá aumentó.
Con temores la ahogué,
noche y día con mis lágrimas.
Con sonrisas y tiernas astucias engañosas,
de sol la bañé.
De noche y de día creció,
hasta que una manzana salió;
mi enemigo la contemplaba brillar,
sabiendo que era mía.
Y en el jardín la robó,
cuando la noche el polo había cubierto:
por la mañana contento estuve al ver
a mi enemigo bajo el árbol yaciendo.

William Blake
(1757-1827)



William Blake fue un poeta, grabador, pintor y místico inglés. Su poesía es conocida por su misticismo y su complejo simbolismo. William Blake es uno de mis héroes. Durante su vida fue un poeta consumado, pintor, artista y místico visionario, que durante mucho tiempo fue repudiado por sus contemporáneos y catalogado de loco. Toda su vida la pasó en el umbral de la pobreza y murió en el olvido. Sin embargo, en la actualidad este hombre es considerado como una de las más grandes y originales figuras de la historia de la literatura y sus peculiares grabados son piezas únicas que están valoradas en millones de dólares.

He devorado sus poemas épicos, los he citado muchas veces a lo largo de mi vida y decidir cuál incluir en este libro ha supuesto un reto considerable. Sus palabras más famosas son las que utiliza para abrir Cantos de la inocencia, escrito en 1789: «Ver el mundo en un grano de arena y al cielo en una flor silvestre; sostener el infinito en la palma de la mano y la eternidad en una hora». Estas líneas demuestran la preocupación de Blake por el poder de la mente para percibir a Dios o al infinito, el valor de nuestra imaginación y la unidad con el universo. En este libro he escrito ya sobre estos temas, y he elegido «Un árbol venenoso» como otro gran ejemplo de lo que este «genio loco», que escribía a poco más de cien kilómetros de donde se estaba fraguando la Revolución francesa, puede ofrecernos hoy en día.

«Un árbol venenoso» es básicamente un mensaje para mantener relaciones de amistad a través de la comunicación. La idea principal del poema es ésa: comunicación. «Enojado estaba con mi amigo, a mi ira se lo dije y mi ira pereció.» Una forma increíblemente simple de expresar una verdad profunda. Cuando sientes algo y tienes el sentido común o el valor para expresar ese sentimiento a tus seres queridos, la rabia y la furia desaparecen, casi como por arte de magia. *

Tiempo atrás tenía la tendencia a permanecer en silencio cuando estaba furioso. Admito que me gustaba regodearme, darle vueltas al asunto una y otra vez en mi mente, donde tenía largos diálogos con la persona con la que estaba enfadado. Siempre que he adoptado esta postura de excluir a mis seres queridos o amigos, la ira ha persistido. Sin embargo, cuando al final acaba saliendo y podemos comunicarnos, expresando nuestros auténticos sentimientos, por muy absurdos que le puedan parecer a la otra persona, de forma mágica y casi instantánea la furia desaparece.

«Enojado estaba con mi enemigo, esta vez no se lo dije y mi irá aumentó.» Ésta fue precisamente la lección que tuve que aprender, y reconozco que todavía tengo que trabajarla a diario.

En mis relaciones pasadas me hice enemigos entre las personas que más quería. En el momento en que pasaron a esa categoría, mi ira se quedó dentro y en mi cabeza comencé a escenificar complicados desenlaces a los cuales sólo yo tenía acceso. De ahí que mi tendencia a guardar mi ira dentro, a no manifestarla, me permitiera crear lo que Blake denomina un árbol venenoso. Podía regarlo con mis lágrimas y bañarlo de sol con sonrisas engañosas.

¿Y cuál fue el resultado? Que siguió creciendo hasta dar fruto. Sin lugar a dudas el fruto es un veneno tan potente que acabará destruyendo a quienes han sido catalogados como enemigos. Ellos estaban «bajo el árbol yaciendo».

El mensaje de este poema es profundo. No alude sólo a las relaciones personales, sino a todas las personas con las que has de tratar en tu vida. Cada vez que notas que la chispa prende en tu interior y que tu ira empieza a crecer, te estás metiendo en un laberinto.

La única salida posible es frenar ese sentimiento y hacer que esa persona sea tu amiga en vez de tu enemiga. Dile a esa persona: «¡Creo que en estos momentos estás intentando manipularme y preferiría que dejaras de hacerlo!». Este tipo de afirmación sincera y sensata aplacará tu ira e inhibirá el crecimiento de un árbol venenoso, que al final acabará destruyéndote a ti o a quienquiera que se convierta en tu enemigo.

Del mismo modo en las relaciones familiares, cuando sientes algo que se parezca a la ira, ármate de valor para decir lo que sientes sin insultar ni gritar. He observado que, con mis hijos, cuando guardo silencio la ira no desaparece. De hecho, empeora porque nos hemos convertido en enemigos y ambos estamos cultivando nuestro propio árbol venenoso en nuestro interior. Cuando nos sentamos y les explico cómo me siento y por qué estoy decepcionado, esto generalmente conduce a una discusión abierta en la que ambas partes podemos expresarnos y que termina con un abrazo y un «yo también te quiero, papá». Curiosamente, «a mi ira se loxiije y mi ira pereció». Puede que desees recordar estas palabras cuando busques la manera de que tus relaciones se muevan en el ámbito de la dicha.

En cualquier relación entre dos personas es inevitable que surjan conflictos. Con frecuencia manifiesto mi creencia de que en una relación en la que las dos personas están de acuerdo en todo, una de ellas es innecesaria. Tu alma gemela suele ser la persona que se parece menos a ti, la que puede hacer saltar los resortes que te sacan de tus casillas. Esa persona es tu alma gemela, precisamente porque tiene ese poder. Cuando te pones hecho una furia, la persona a la que percibes como la culpable de esa reacción se convierte en tu gran maestra. Esa persona te está enseñando que todavía no eres dueño de ti mismo, que todavía no sabes decantarte por la paz, cuando te tocan ese resorte.

El camino para encontrar esa paz está en decirle a tu amigo, amante, hijo, padre o suegra cómo te sientes. Hazlo desde una postura de distanciamiento y honestidad y observa cómo desaparece tu ira. Habrás eliminado por completo la posibilidad de nutrir y crear un árbol venenoso.

Extraído del libro La Sabiduría de todos los tiempos, de W. Dyer

lunes, 1 de enero de 2018

Bendición náhuatl


Les comparto esta belleza de la espiritualidad náhuatl.

*A mis padres los libero de sentir que conmigo no pudieron dármelo todo o que crean que han fallado.* Los amo y les agradezco que hayan sido instrumento de la vida para que Hoy este aquí.

*Libero a mis hijos de la necesidad de engrandecer mi ego, de querer satisfacer los deseos o metas que yo no cumplí para mí o de que se sientan obligados a enorgullecerme.* Les pido que escriban su propia historia según sus deseos de experimentar y lo que alegre sus corazones.

*Libero a mi pareja de la obligación de complementarme.* Yo estoy completo/a. Nada me falta, todo está dentro de mí y *mi felicidad depende de mí* Yo aprendo y evoluciono con cada una de mis relaciones y si hemos fallado yo también he sido responsable de atraer esa situación.

*Libero a mis hermanos de toda culpa que sientan por mí, o por hacerles creer que me lastimaron, o si en algún momento los ofendí, los ignoré o los negué.* En ningún momento mi intención ha sido la de vivir sus vidas, ni entorpecer sus experiencias, ni pensar que no podían hacerlo bien, ni creerme mejor que ustedes. Los amo. Estoy consciente ahora de que lo están haciendo lo mejor que pueden hacerlo y confío plenamente en sus habilidades y fortalezas* para labrarse (conseguir) la vida maravillosa que siempre han soñado para ustedes.

*A mis abuelos y ancestros que se fueron encontrando para que yo, hoy, aquí, respire vida en nombre de ellos, los libero de las culpas del pasado y de los deseos que no cumplieron.*
Consciente de que todo lo que hicieron fue lo mejor que pudieron hacer para resolver cada una de las situaciones que enfrentaron, con los recursos que tuvieron y desde el nivel de conciencia que tenían en ese momento. *Les honro con mi vida, haciendo de ella lo mejor que pueda para hacerla feliz, digna y próspera.* Los amo y reconozco a todos y cada uno de ellos.

*Me contemplo ante sus miradas, y les expreso mi gratitud y todo mi amor para que sepan que no oculto ni debo nada más que ser fiel a mi mismo/a y a mi propia existencia, de esa manera los honro.*
Lo que aprendí de todos ustedes me hace ser quien soy y me permite transitar el camino de mi vida con sabiduría, consciente de que cumplo mi propio proyecto de vida, libre de lealtades familiares invisibles y visibles, libre de ataduras y creencias que puedan perturbar mi Salud, Alegría, mi Paz y Felicidad.

*Renuncio al Rol de Salvador/a y Redentor/a, de ser quien une o cumple expectativas ajenas.*
Aprendiendo a través y sólo a través del Amor /aceptación, permitiendo Ser a cada quien tal como quiere Ser y permitiéndome Ser quien verdaderamente Soy.

*Bendigo la esencia más expandida de mi Ser* la cual es Maravillosa, Espléndida y Notable (Yo Soy), que a través de mi forma única de expresarme, y aunque alguien no pueda comprenderme, Yo solo me expreso como Soy, porque sólo yo he vivido y experimentado mi propia historia, porque me conozco, sé quien Soy, lo que siento, lo que hago y porqué lo hago.
*Me acepto, me respeto, me apruebo y me responsabilizo solo por mí, con amor/aceptación y comprensión.*

*Honro la Divinidad en mí y en ti... Ahora quedamos libres para amarnos*
Les Amo/les acepto en mi vida y experiencia de vida.
Gracias

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